El tablero del comercio internacional vuelve a sacudirse. Estados Unidos ultima una nueva batería de investigaciones comerciales para reactivar su política arancelaria, esta vez utilizando la vía administrativa de la Sección 301 tras el reciente revés del Tribunal Supremo a las medidas del ex presidente Donald Trump.

El fin de los aranceles indiscriminados y el "Plan B"

Hace unas semanas, el Tribunal Supremo estadounidense tumbó los aranceles globales impuestos por Trump, sentenciando que no se pueden aplicar gravámenes indiscriminados sin la aprobación del Congreso. Ante esto, la Casa Blanca ha activado un plan alternativo: invocar la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974.

Esta normativa permite a la Oficina Comercial de EE. UU. (USTR) imponer aranceles de represalia de forma unilateral si se demuestra que otros países aplican prácticas comerciales "desleales", "injustificables" o que perjudican a las empresas estadounidenses violando acuerdos internacionales.

💡 ¿Qué significa esto para los exportadores? Si exportas a Estados Unidos, los costes de aduana (aranceles) de tus productos podrían dispararse en los próximos meses dependiendo de tu sector y país de origen.

¿Qué países y sectores están bajo la lupa?

Las nuevas investigaciones apuntan a más de 60 países, pero el foco principal está puesto en los grandes socios comerciales de la potencia norteamericana:

¿Cuándo entrarán en vigor estos aranceles?

Aunque las investigaciones bajo la Sección 301 suelen tardar meses (e incluyen un periodo de alegaciones para los Estados afectados), la administración estadounidense pretende acelerar el proceso para tener los nuevos aranceles listos para este mismo verano.

Mientras tanto, se mantiene un arancel temporal del 10% amparado en la Sección 122, aunque esta medida tiene fecha de caducidad (150 días) en el caso de que el Congreso no decida ratificarla.

Prepárate para la volatilidad de costes

En tiempos de tensión e incertidumbre comercial, el cálculo preciso del Landed Cost (coste total en destino) es más vital que nunca para no perder rentabilidad. Si exportas bajo Incoterms como DDP, serás tú quien asuma estos nuevos aranceles en la aduana americana. Si usas FOB o CIF, el impacto recaerá en tu cliente, lo que podría restarle competitividad a tu producto frente a opciones locales.

Anticípate a los cambios en aduanas

Comprueba cómo los cambios arancelarios y el tipo de Incoterm pueden afectar a tus márgenes comerciales con nuestra calculadora gratuita.

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